El cerro de Cabeza Mediana o
Cerro del Telégrafo, lo comparten varios municipios, siendo Moralzarzal el
propietario de la mayor extensión. El pinar que cubre el monte es producto de
la repoblación. Este cerro está coronado por un antiguo telégrafo óptico, Torre
de Monterredondo, del que toma uno de sus tres nombres. Este sistema permitía
antiguamente la visualización a distancia de diferentes señales ópticas,
generadas por reflexión lumínica. Fue edificado en 1841 y formaba parte de una
cadena de torres que mantenían contacto visual entre sí, mediante la cual se
propagaban los mensajes de un punto a otro, en un tiempo relativamente corto a
otras torretas próximas. La Torre de Monterredondo fue restaurada en el verano
de 2008, a partir de los planes originales añadiendo de nuevo un aparato de
señales ópticas.
ASISTENTES:
21
DISTANCIA:.11kms
DESNIVEL:400m
DURACIÓN:3h
45'
Becerril
de la Sierra, estos días en fiestas, define hoy una marcha conjunta como
comienzo de la temporada 2017/18, toma de contacto después de las vacaciones de
verano, de un verano que ya ha empezado a recoger su escenario hasta después de la
próxima primavera y que regala un placentero día para pasar la mañana por
algunas veredas.
Poco
a poco, superados los habituales atascos matinales, se van reuniendo todos los
asistentes a esta marcha. Saludos, pequeñas frases resumen de las vacaciones y
comienzo de la andadura. Enlazando distintas pistas de tierra se va tejiendo
esta inaugural ruta que se comparte con algunos ciclistas, algún animal suelto
dedicado a su pasto y alguna florecilla silvestre que ocupa poco espacio pero
que gratifica mucho a la vista.
Caminar
lento, de después de unas vacaciones, se trata de ir cogiendo forma para las
siguientes ocasiones. Abajo el suelo blanco, arriba el cielo azul y en medio el
verde de unos árboles que, como columnas jónicas, parecen sujetar la esfera de
los pensamientos. A veces, los ligeros soplidos de viento, que de vez en cuando
refrescan la piel, relajan la sensación de esfuerzo y animan a continuar el
camino para volver a encontrarse con ellos otra vez.
Primera
parada en un a modo de anfiteatro abierto al espacio y a la imaginación, el
paisaje de arquitectura natural que hay enfrente lo tiene todo, no se echa nada
en falta, solo queda ejercitar el sentido de encontrarse a placer.
Tras
un pequeño refrigerio se emprende la marcha hacia Cabeza Mediana o Alto del
Telégrafo, objetivo de la salida y donde se encuentra una torre, hoy sin uso,
pero que en tiempos anteriores sí hizo su función de comunicación a distancia,
motivo por el que se construyó y que cumplió en esta ubicación.
Si hubiese quedado
algún pequeño hueco en las retinas, de la ocasión anterior, para dejarlas mecer
por esos augustos paisajes, lo completan ante la panorámica que ahora, desde
otro ángulo, tienen al alcance.
Ya de regreso, por una bajada algo pronunciada, se va haciendo en línea o
zigzagueando para aliviar la retención en las rodillas y, a la vez, soslayar
alguna posible caída. Llegados al pueblo, siguiente objetivo, desprenderse de
las mochilas y encaminarse hacia un restaurante para tomar una apetecible
comida.
Tino