domingo, 17 de septiembre de 2017

Ruta 112 Subida al Cerro del Telégrafo (14/09/17)






El cerro de Cabeza Mediana o Cerro del Telégrafo, lo comparten varios municipios, siendo Moralzarzal el propietario de la mayor extensión. El pinar que cubre el monte es producto de la repoblación. Este cerro está coronado por un antiguo telégrafo óptico, Torre de Monterredondo, del que toma uno de sus tres nombres. Este sistema permitía antiguamente la visualización a distancia de diferentes señales ópticas, generadas por reflexión lumínica. Fue edificado en 1841 y formaba parte de una cadena de torres que mantenían contacto visual entre sí, mediante la cual se propagaban los mensajes de un punto a otro, en un tiempo relativamente corto a otras torretas próximas. La Torre de Monterredondo fue restaurada en el verano de 2008, a partir de los planes originales añadiendo de nuevo un aparato de señales ópticas.


ASISTENTES: 21
DISTANCIA:.11kms
DESNIVEL:400m
DURACIÓN:3h 45'


Becerril de la Sierra, estos días en fiestas, define hoy una marcha conjunta como comienzo de la temporada 2017/18, toma de contacto después de las vacaciones de verano, de un verano que ya ha empezado a recoger su escenario hasta después de la próxima primavera y que regala un placentero día para pasar la mañana por algunas veredas.

Poco a poco, superados los habituales atascos matinales, se van reuniendo todos los asistentes a esta marcha. Saludos, pequeñas frases resumen de las vacaciones y comienzo de la andadura. Enlazando distintas pistas de tierra se va tejiendo esta inaugural ruta que se comparte con algunos ciclistas, algún animal suelto dedicado a su pasto y alguna florecilla silvestre que ocupa poco espacio pero que gratifica mucho a la vista.


Caminar lento, de después de unas vacaciones, se trata de ir cogiendo forma para las siguientes ocasiones. Abajo el suelo blanco, arriba el cielo azul y en medio el verde de unos árboles que, como columnas jónicas, parecen sujetar la esfera de los pensamientos. A veces, los ligeros soplidos de viento, que de vez en cuando refrescan la piel, relajan la sensación de esfuerzo y animan a continuar el camino para volver a encontrarse con ellos otra vez.
 


Primera parada en un a modo de anfiteatro abierto al espacio y a la imaginación, el paisaje de arquitectura natural que hay enfrente lo tiene todo, no se echa nada en falta, solo queda ejercitar el sentido de encontrarse a placer.
 

Tras un pequeño refrigerio se emprende la marcha hacia Cabeza Mediana o Alto del Telégrafo, objetivo de la salida y donde se encuentra una torre, hoy sin uso, pero que en tiempos anteriores sí hizo su función de comunicación a distancia, motivo por el que se construyó y que cumplió en esta ubicación. 
Si hubiese quedado algún pequeño hueco en las retinas, de la ocasión anterior, para dejarlas mecer por esos augustos paisajes, lo completan ante la panorámica que ahora, desde otro ángulo, tienen al alcance.

Ya de regreso, por una bajada algo pronunciada, se va haciendo en línea o zigzagueando para aliviar la retención en las rodillas y, a la vez, soslayar alguna posible caída. Llegados al pueblo, siguiente objetivo, desprenderse de las mochilas y encaminarse hacia un restaurante para tomar una apetecible comida.



                                                                                                                                 Tino